Tuesday, October 25, 2005

Cenote

La lluvia puntual en la selva.
Galería vegetal que se preserva de la presencia del hombre.
Estas piedras de tiempo ocultas por el agua.
Encerradas en el silencio
del fluir perpetuo cerrado sobre sí.
Los siglos medidos en lluvias.
Ni una palabra dicha ¿Quién la escucharía?
Paraiso posible tras el paso efímero del hombre y sus ecos.
Sólo piedra oculta en el follaje.
El bloque perpetuo marcado por la lluvia,
comido por el tiempo ...
Y el hombre trayectoria de errores sin movimiento real.
¿Cuánta agua de lluvia hace falta,
cuánto silencio para borrar las huellas?
Fracaso inacabado que se repite constante
en la voracidad tantálica de la especie.
¡El espíritu del hombre no es mejor que la piedra!
En el fondo del pozo en el agua profunda
descansa como prueba un puñal de obsidiana.